Secretaría del Trabajo nos dio la razón sobre denuncias del artesano Antonio Castillo

CAMN.- La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) del estado de Quintana Roo  deslindó de cualquier responsabilidad laboral a un servidor, Carlos Mimenza Novelo, sobre el artesano Marco Castillo, quien fue utilizado para intentar denostar nuestra labor en la Cruzada Nacional en contra de la Impunidad y la Corrupción. 

Los medios locales al servicio del Estado de Quintana Roo se dieron vuelo para denostar nuestra labor en contra de los políticos corruptos, a través de una supuesta queja presentada ante la Secretaría de Trabajo y Previsión Social y en la Procuraduría  en Defensa del Trabajo por parte  del artesano Marco Antonio Castillo Castillo en contra de mi persona.

La demanda presentada y ampliamente publicitada en medios locales, hoy encontró “pared” al ser aclarado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de que el artesano Antonio Castillo no pudo acreditar su dicho de ser empleado de Mimenza Novelo, quedando en evidencia que NUNCA existió una relación laboral entre ambos, por lo que la dependencia oficial se declaró incompetente para resolver el asunto.

El acuerdo de incompetencia de la STyPS se establece que el mismo artesano reconoce que no existió una relación subordinada y la demanda se deriva de un acuerdo verbal entre ambas partes.

Al parecer, la intención de dicha “demanda” estaba enfocada para provocar un escándalo mediático que denoste mi imagen pública.  Curiosamente estos hechos se dan a la par de las denuncias de Carlos Mimenza en contra de funcionarios de primer nivel en el Estado por el manejo turbio de los dineros del Estado.

Queda un mal sabor de boca al pensar que el actual gobierno del estado pueda estar actuando de forma tan baja al utilizar como simples herramientas a personas humildes e ingenuas para perpetrar sus estrategias de difamación de las cuales los únicos perjudicados serían esas mismas personas carentes de conocimientos legales.
Ahora solo falta ver que acciones tomará el empresario Carlos Mimenza Novelo en contra de aquellos que han recibido su ayuda para finalmente pagarle con demandas prefabricadas.